Con 11 carreras disputadas, Andrea Kimi Antonelli sigue al frente del ranking ‘Más posiciones perdidas’ con −8, con George Russell muy cerca con −7. El GP de Hungría dejó una paradoja típica de esta métrica: Antonelli avanzó el domingo, pero su acumulado de la temporada sigue siendo el más negativo.
Por Camille Fontaine
Tras la ronda 11 en el Hungaroring de Budapest, el liderato del ranking ‘Más posiciones perdidas’ no cambió: Andrea Kimi Antonelli continúa primero con −8. George Russell se mantiene segundo con −7, mientras que Charles Leclerc ocupa la tercera posición con −4.
Que el top 3 no se mueva después de 11 carreras es un dato relevante en un indicador que suma carrera a carrera el balance entre parrilla y resultado final (solo en carreras clasificadas y excluyendo salidas desde el pit lane). En otras palabras, no se trata de un día puntual, sino de una tendencia acumulada. Y, con −8 frente a −7, la lucha interna en Mercedes está lo bastante comprimida como para que cualquier fin de semana con una conversión “limpia” o un pequeño desliz cambie el orden sin necesidad de grandes oscilaciones.
El domingo húngaro fue, precisamente, un ejemplo de cómo conviven los matices con un número global negativo. Antonelli partió 7º y terminó 3º: ganó posiciones en pista, completó 70 vueltas y sumó 15 puntos. Ese tipo de remontada ayuda a frenar la sangría en un ranking de pérdidas netas, aunque no borra lo ya acumulado en el resto del año.
También es significativo el contraste entre su posición de clasificación y su lugar real de salida: fue 4º en qualy, pero tomó la salida desde el 7º. En una métrica centrada en parrilla contra meta, esa diferencia importa porque obliga a “recuperar” desde el inicio. Puedes acabar firmando un gran avance el domingo y, aun así, seguir encabezando la tabla si el conjunto de la temporada ha estado marcado por finales por debajo de la posición de salida.
Russell a solo una unidad de Antonelli (−7 frente a −8) convierte el liderato en algo frágil, más pendiente de detalles que de un margen cómodo. Además, que los dos primeros sean del mismo equipo apunta a una lectura doble: rendimiento individual y patrón de conversión dentro de Mercedes a lo largo de la temporada.
Leclerc, tercero con −4, marca el siguiente escalón. No está en la pelea inmediata por la primera plaza, pero su cifra ayuda a dibujar la tabla: una pareja en cabeza muy ajustada y, por detrás, un bloque que necesita varios fines de semana para recortar. Si el orden se mantiene, lo interesante será ver si Mercedes empieza a reducir esos domingos en los que el resultado final cae respecto a la salida, o si el acumulado seguirá penalizando a sus dos pilotos en este ranking específico.
El gran titular de Hungría es la continuidad: no hubo cambio de líder ni del top 3. Tras 11 pruebas, esa estabilidad sugiere que los perfiles de la temporada —quién suele perder neto y quién consigue convertir su posición de salida— empiezan a consolidarse.
Aun así, la cercanía entre −8 y −7 significa que el próximo giro narrativo puede ser pequeño: basta con que uno de los dos Mercedes termine unas plazas por detrás de su posición de parrilla mientras el otro sostenga su punto de partida. En un ranking acumulativo, el margen es mínimo y el contexto importa tanto como el número final.
Con Antonelli en −8 y Russell en −7, el liderato de ‘Más posiciones perdidas’ está a un solo cambio de tendencia. La falta de movimientos en el top 3 tras Hungría refuerza que el patrón de 2026 se está fijando, pero también deja el liderato expuesto: una pequeña pérdida neta de uno y una conversión sólida del otro podrían intercambiar el 1º y el 2º.